La edición especial de aniversario de Revista Margen requería una propuesta visual que rompiera con el canon de sus ediciones anteriores sin perder su esencia crítica y contemporánea.
La dirección de arte se construyó desde la tensión: blanco y negro como base, con intervenciones de color rojo que irrumpen en momentos clave del contenido. La tipografía mezcla tradición y disrupción, combinando serifs clásicos con caracteres intervenidos digitalmente.
La producción fotográfica incluyó cinco sesiones con artistas visuales locales, generando un archivo de más de 300 imágenes inéditas que definen la estética de la edición.